Las Rías Baixas y el turismo activo forman un binomio ganador para el viajero. Actividades como el piragüismo, el senderismo, el barranquismo o el rafting alcanzan su máxima expresión en algunas de las rías más atractivas para el viajero: Vigo, Pontevedra, Arousa y Muros-Noia. Estos brazos de mar han alcanzado enorme fama por su biodiversidad y atractivo paisajístico, siendo el escenario de una de las ‘perlas’ ocultas de Galicia: el Parque Nacional de las Islas Atlánticas. De hecho, la venta billetes barco Isla de Ons se dispara en temporada alta, por ser el mejor momento para las excursiones náuticas.
Recorrer en barco el archipiélago de Ons es una de las experiencias más demandadas. Permite explorar las playas, miradores y acantilados isleños desde una perspectiva única. Estos tours parten de Sanxenxo, Portonovo, Bueu y otros puertos y suelen combinarse con la cata de vinos albariños y la degustación de platos locales.
El público joven y aventurero no sabrá decir que no al kayaking en destinos como la isla de Cortegada o el islote de Areoso. Numerosas empresas de piragüismo organizan rutas que transitan por la playa de Espiñeiro, los islotes de Malveiras, las zonas de bateas mejilloneras y otros enclaves de interés.
Por su parte, el descenso de ríos y el hidrospeed es la actividad estrella en los ríos Miño y Ulla. Sus practicantes reciben una inyección de adrenalina en un entorno privilegiado, abundante en playas fluviales, bosques autóctonos y construcciones de época como las Pesqueiras.
Pero las aventuras náuticas no son exclusivas de la isla de Ons. Las rutas en catamarán gozan de popularidad en las Cíes gracias a la espectacularidad de sus vistas o las oportunidades de avistar especies como el delfín mular o el cormorán moñudo. Frente al relax de estos destinos isleños, el entorno del río Lérez ofrece nuevas dosis de emoción para los entusiastas del barranquismo o el puenting.