Los protagonistas de 007, Batman o Mission: Impossible perderían parte de su identidad sin el cronógrafo que les acompaña en sus aventuras. Unos pocos segundos en la gran pantalla han bastado a TAG Heuer, Rolex o Jaeger-LeCoultre para formar parte del imaginario colectivo. Esta conexión entre cine y relojería se advierte sobre todo en uno de los Relojes OMEGA en Vigo más famosos: el Seamaster.
El personaje del novelista Ian Fleming, James Bond, lució por primera vez este reloj en GoldenEye. La diseñadora de vestuario del film eligió este modelo por su elegancia y estética naval. Desde entonces, el intrépido agente del MI6 ha consultado la hora en diferentes unidades de Seamaster: Diver, Planet Ocean, Aqua Terra, etcétera. La última aparición se produjo en Sin tiempo para morir.
Mientras que Bond se apropió de un cronógrafo existente, Bruce Wayne logró hacerse uno a su medida: el Reverso Grande Taille que Batman luce en El Caballero Oscuro es una creación exclusiva de Jaeger-LeCoultre. Su diseño está pensado para resistir golpes y caídas y se adorna con el símbolo del Hombre Murciélago en la tapa trasera.
A diferencia de los anteriores, el héroe de Mission: Impossible se ha asociado con un mayor catálogo de relojes: desde Tudor hasta IWC, pasando por CWC o Casio. Como curiosidad, el modelo DW-290 aparece en la primera entrega de la saga de Ethan Hunt y es el más asequible de esta lista, disponible por menos de cincuenta euros.
Probablemente, el cronógrafo más deportivo del cine sea el TAG Heuer Monaco que Steve McQueen vistió en la película Le Mans. El actor estadounidense escogió voluntariamente este reloj, que décadas después fue subastado por dos millones de dólares aprox. en Sotheby’s. Otra reliquia de los estudios de Hollywood sacada a subasta fue el Rolex GMT-Master de Apocalypse Now, perteneciente a Marlon Brando. Superó la marca de los cinco millones de dólares.