La ría de Vigo, en Pontevedra, es famosa por su rica tradición marinera, tangible en cualquiera de los pueblos pesqueros que salpican su costa: Oia, Nergas, Cangas, Cesantes, etcétera. No todos son igual de apreciados por el turismo, y en ello influyen distintos factores. Por ejemplo, la distancia entre baiona islas cíes es de cinco millas, por lo que muchos viajeros interesados en el célebre archipiélago descubren de pasada este municipio, sorprendiéndose para bien.
Y es que Baiona tiene mucho que ofrecer al visitante: la Fortaleza de Monterreal, la Virgen de la Roca, las playas de A Ladeira y de Santa Marata, el Monte Boi, el Parque de la Palma o el Museo de la Carabela Pinta dan buena cuenta de su patrimonio natural y arquitectónico. Además, su puerto deportivo fue el primero del Viejo Mundo en recibir a La Pinta y divulgar al resto de España la noticia del descubrimiento de América.
Siguiendo la costa en dirección norte, el viajero llega a Oia, villa marinera que está enmarcada no sólo por el océano Atlántico, sino también por la Sierraa de Groba. En su interior se ubican edificaciones históricas como el Monasterio de Santa María o el Castelo de Chavella.
En la margen septentrional de la ría, Nerga es otro de los núcleos poblaciones más destacados, situado a escasas tres millas náuticas de las Islas Cíes. Su espíritu marinero es innegable, y se advierte sobre todo en la playa que lleva su nombre. Su pertenencia a Cangas, como parroquia, tampoco ha de olvidarse, pues esta localidad cuenta con un excelente puerto deportivo y numerosas atracciones.
Cesantes, por su parte, posee uno de los puertos y paseos marítimos más sugerentes de la ría viguesa. Sobresalen su escultura del Capitán Nemo, la playa homónima y el cercano archipiélago de San Simón.